| La Argentina competitiva no sólo requiere de empresas
que lo sean, sino también de un Estado competitivo entendiendo como
tal visión estratégica, calidad y permanencia de las políticas
y adecuado control de gestión pero además se requieren cámaras
y asociaciones gremiales empresarias competitivas implicando ello representativas
en lo regional y/o sectorial con responsabilidad patrimonial y con capacidad
de interacción e intermediación entre lo público y
lo privado.
La calidad institucional es un elemento crucial en el desarrollo sostenible,
como lo demuestra la experiencia comparada de países emergentes
exitosos.
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